Disciplinas, técnica, posicionamiento... cada una de las tareas que hacemos a diario, nos llevan un montón de esfuerzo y de aprendizaje. En ese aprender se esta volcando cada uno de los avances que entre todas las empresas y los desarrolladores particulares del mundo on off line realizan. Cada día hay que poner en duda lo aprendido el día anterior y ante este panorama...¿con que me quedo? Pues con todo.
Como dice Mario Alonso Puig ante la dificultad del reto "o triunfo o aprendo". Buen planteamiento. El hombre orquesta toca varios instrumentos a la vez, de manera ordenada y de un modo operativo. cada instrumento se apoya en el de al lado, no se estorban unos a otros. Ademas de conocer cada uno, los tiene bien colocados, harmónica, silbato, flauta, trompeta y vientos cerca de la boca, por donde se puede soplar. Bombo, campanillas, guitarra, platillos en la espalda con conexiones de cuerda a las piernas, soporte y funcionalidad. Oukelele, guitarra, acordeón, violín y todos los de destreza digital junto a los dedos. cada uno bien en su sitio, donde se pueda acceder a su uso correctamente. Si no lo coloca bien, no será un hombre orquesta, será un mulo de carga y se cansará, o no conseguirá una música rica coordinada novedosa e interesante. Hasta aquí lo que lleva encima, veamos la posibilidad de movimiento, la autonomía. Resulta que el hombre orquesta va por las plazas, los andenes de metro y estaciones de trenes, los caminos, las calles, en grupo de farándula o solos...se mueve y ameniza por donde quiere llamando la atención. A veces toca por su cuenta, a veces contratado como orquesta low cost.
Resulta que el panorama on line está lleno de hombres orquesta. Diseñadores que hacen arquitectura, ilustradores que gestionan contenidos, SEO y analítica, Marketing y Community managers, responsables de Socialmedia que editan vídeos... ¿no tendrá esto el peligro de empobrecer una industria encaminada vertiginosamente al "quiero y no puedo"? En mi opinión no estamos en el momento de proclamar el "zapatero a tus zapatos" de un modo cerrado, mas bien en tratar de cubrir deficiencias de presupuesto con creatividad y colaboración.
Mientras la crisis vacía restaurantes de calidad por falta de clientes, los restaurantes de comida rápida, no siempre = barata se llenan. En ese momento se empieza a utilizar todo lo prediseñado, predefinido y creativamente low cost. Contra esto solo queda el talento la creatividad real, de esfuerzo y generosidad que sale de dentro de los hombres orquesta. El que se dé cuenta de ello se llevará un trozo de tarta satisfactorio a su terreno. La clave del éxito no esta en ofrecer más por menos solamente, está en que no sea un canto de sirenas, sea real y perdurable en el tiempo. larga vida al hombre orquesta.


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